La Chica del Tren

La Chica del Tren: un título del que ya ha oído hablar todo el mundo, ya unknownsea por el libro o por la película. Como este blog va de libros (y dado que no he visto la película), hablaremos sobre la tan cotizada novela.

La novela es absorvente y divertida a simple vista. Trata de una mujer deprimida y alcohólica, obsesionada con el que fue su pareja, que ha perdido el rumbo de su vida. Todas las mañanas y pese a que ha perdido el trabajo, sube en el tren que acostumbraba a tomar cuando aún trabajaba y, sentada mirando por la ventana, imagina la vida de dos personas que viven en la casa con la que siempre ha soñado comprar. Un día, la mujer desaparece, y ella se ve envuelta en una serie de acontecimientos de los que no tiene control y en los que no está involucrada directamente, pero en los que se sumerge como si ella fuera una parte esencial de la trama.

La Narración es, a primera vista, ágil, aunque mirando más de cerca vemos que lo que la hace ágil son las frases cortas y el hecho de que la historia sea de lo más predecible, aunque he de reconocer que la historia me enganchó (soy así de facilona) y, aunque sabía lo que venía, quería leerlo.

Voy a ser totalmente sincera: el libro me ha gustado, pero también tengo que reconocer que no me parece tan genial como para el bombo que se le ha dado. En un principio no me decepcionó en absoluto, pero con la segunda lectura (este lo leí hace tiempo ya), me he dado cuenta de cosas que pasé por alto en aquél momento:

Hablemos de Rachel: Se nos introduce en la cabeza de una auténtica acosadora. Y es que Rachel, sin trabajo y sin nada aparte de su recurrencia a bebidas alcohólicas, se dedica a meterse en vidas ajenas hasta tal grado que resulta siniestro. Además, algo en lo que no caí la primera vez, es en que Rachel sigue siendo una niña falta de amor a la que todo le da miedo pero cuya curiosidad (y el alcohol) le hace tomar riesgos totalmente innecesarios. Es un personaje que trata de ser profundo pero que se ha quedado en hondo; tratan de que la veamos como una víctima cuando lo que realmente sufre es algún tipo de enfermedad mental (no soy psicóloga, no sé cuál sería el diagnóstico), y con esto no quiero decir que el que fuera víctima de abusos no la traumatizara, sino que por lo que se entrevé, cuando aún no había ocurrido nada y ella vivía con Tom (su ex) ella ya no estaba bien mentalmente. Rachel no está así por su ex pareja, está así desde mucho antes. ¡Si ni tan siquiera puede vivir sola por favor! Es una niña sabihonda que cree conocer a todo el mundo y que, en realidad, no sabe nada.

Para empezar, los estereotipos de esta novela son… abrumadores: el hombre que pega a su mujer, el marido que deja a su mujer por otra, la niña asustada que no se atreve a hacer nada por si misma (sí, hablo de Rachel), la amante mala y cruel que aborrece a la esposa, la  madre de familia, la amiga preocupada, la madre a la que la hija no quiere pedir dinero…  y todas se entrelazan en combinaciones desde luego predecibles. Son todo una serie de calamidades tan vistas que no sé cómo pude no apreciarlas desde un primer momento.

Los personajes son pocos y tan planos que si se ponen de perfil no se distinguen con el fondo, a excepción de Rachel, que, aunque más plana que una tabla de planchar, se pueden distinguir esfuerzos por que sea verosímil (aunque para eso, desde luego, le faltan años luz). Su historia es un punto a  favor, pero, como ya he dicho, no justifica la mayor parte de sus locuras.

El Alcoholismo es un tema que habría hecho de este libro algo realmente interesante, pero se trata de forma en que más que una adicción parece una excusa. No tiene síndrome de abstinencia, no hay obsesión por la bebida, no siente impotencia, rabia o tristeza; simplemente menciona que quiere beber, y, aunque sí hace cosas impropias de una persona sin problemas, yo no los relaciono con el alcohol sino, como ya he dicho antes con una patología innata en ella. Más que un “thriller psicológico” es una risa.

Y para el final dejo algo que me repatea y está en muchos obras: La vida de todas las mujeres de la obra gira alrededor de un hombre. Ninguna de las 2 mujeres secundarias de la obra están solteras, y ambas son devotas a un (o varios) hombre; y Rachel, que sí está soltera, está desesperada por encontrar una pareja. Parece que el lema de la protagonista sea “Pon un hombre en tu vida”. Las mujeres en este “thriller” son débiles, desesperadas, frágiles, locas… (Luego hay gente que afirma que no hay machismo en la literatura).

La verdad es que si estas dispuesto a no pensar y a pasar por alto el machismo, la incoherencia y una narración absurda y más propia de una adolescente que de una escritora experta, puedes pasar un buen rato leyéndola.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s